sábado, 25 de julio de 2015

Infierno


- Disparé 2 veces como habiamos quedado, le disparé a ella primero, yo escuhaba como agonizaba, la sangre no me dejaba ver, la veia, pero no sabia donde estaba, la sangre me salia como un chorro de un caño roto... y ella se fue.
El pacto era morir los dos.
Yo le falle doctor, ¿como puede ser?
¡Usted me tiene que ayudar!

- ¿Quien le dijo a este infeliz que yo puedo ayudarlo? Mejor lo haria un sacerdote. Nunca se va a sacar de encima esas imagenes, lo voy a dopar y al poco tiempo desaparecerá entre los otros, será uno más y nunca volverá a ser uno. ¿Cual seria su reacción si yo moviera mi mano y la pusiera sobre la de él? Seria un gesto de afecto, de ternura. Dios mio, que falta debe hacerle. Sin embargo, él no debe esperar que yo haga eso. Yo tampoco lo espero. Pobre idiota, todavia no entendió que este es su destino, una agonia prolongada... No te salvaste viejo...
Bienvenido al infierno...

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